Regla general: distingue nombre común y nombre propio
Los nombres españoles de animales, plantas, especies y razas son nombres comunes y se escriben con minúscula: oso pardo, águila real, ballena jorobada, gato siamés, pastor alemán. La mayúscula se reserva para el nombre propio de un individuo —Dolly, Bucéfalo— y para componentes concretos de la nomenclatura científica.
En los nombres científicos latinos, el género comienza con mayúscula y la especie con minúscula, y el conjunto se escribe en cursiva: Homo sapiens, Felis silvestris catus. No debe trasladarse este patrón a los nombres vernáculos en español.
Tabla rápida de decisión
| Caso | Escritura | Ejemplo |
|---|---|---|
| Nombre propio de un animal | Mayúscula inicial | Dolly, Bucéfalo |
| Nombre común de especie | Minúscula | oso pardo, águila real |
| Raza o variedad | Minúscula | gato siamés, pastor alemán |
| Raza con topónimo | Topónimo con mayúscula | gato de Angora |
| Topónimo convertido en raza común | Minúscula | un chihuahua, un terranova |
| Nombre científico latino | Género mayúsculo; especie minúscula | Homo sapiens |
Nombres propios de animales
Los nombres que individualizan a un animal se escriben con mayúscula inicial, igual que los nombres propios de persona: Dolly, Chita, Bucéfalo, Pluto. No necesitan cursiva ni comillas por el hecho de pertenecer a un animal.
La palabra que indica la clase permanece en minúscula: la yegua Luna, el perro Tobi, la oveja Dolly. Si el nombre coincide con una palabra común, el contexto permite distinguirlo: la gata Nube frente a una nube gris.
Nombres comunes de especies
Los nombres vernáculos en español se escriben con minúscula, incluso en textos especializados, fichas, catálogos o carteles: águila real, alcaudón chico, buitre leonado, ballena jorobada, oso pardo, palma de coco. La especialización del texto no convierte esas expresiones en nombres propios.
En un título, una etiqueta o el comienzo de una oración puede aparecer una mayúscula inicial por posición: Oso pardo: distribución y hábitat. Dentro del cuerpo del texto se recupera la minúscula: el oso pardo habita....
Razas y variedades de animales
Las razas se escriben con minúscula: cerdo ibérico, gato siamés, gato persa, pastor alemán, vaca frisona, dóberman, collie, bulldog y rottweiler. La procedencia extranjera de una denominación no obliga a usar mayúscula.
Cuando una denominación incluye un topónimo que conserva su función de nombre propio, este mantiene la mayúscula: tigre de Bengala, gato de Angora, perro de Terranova. La parte genérica sigue en minúscula.
Chihuahua, Terranova y otros topónimos lexicalizados
Un topónimo puede pasar a utilizarse por sí solo como nombre común de una raza. En ese caso pierde la mayúscula: un chihuahua, dos terranovas. La diferencia es funcional: perro de Terranova conserva el nombre geográfico; un terranova nombra directamente la raza.
Esta alternancia no se resuelve cambiando todas las palabras a una misma caja. Conviene comprobar si la expresión sigue señalando un lugar o si ya funciona como una categoría zoológica.
Nombres científicos y cursiva
La nomenclatura científica internacional combina mayúscula, minúscula y cursiva. En Felis silvestris catus, Felis es el género y comienza con mayúscula; los componentes de especie y subespecie van en minúscula. El artículo anterior permanece en redonda: el Homo sapiens.
Abreviaturas como sp., subsp. o var. se escriben en redonda, no en cursiva. Los nombres latinos de taxones superiores pueden comenzar con mayúscula —Coleoptera, Insecta—, mientras que sus equivalentes españoles se recomiendan en minúscula: orden coleópteros, clase insectos.
Nombres de plantas y seres fabulosos
La misma oposición se aplica a las plantas: encina, espliego, palma de coco son nombres comunes; un ejemplar individual puede recibir un nombre propio. En nomenclatura científica se conserva el patrón de género mayúsculo y especie minúscula.
Los nombres individuales de seres mitológicos se escriben con mayúscula —Pegaso, Polifemo—, pero las clases genéricas permanecen en minúscula: una sirena, un cíclope, un kraken. No debe confundirse el personaje concreto con el tipo de ser.
Qué revisar después de convertir texto
Una conversión a tipo oración puede bajar indebidamente el género de un nombre científico o un nombre propio de animal. Capitalizar cada palabra produce errores como Oso Pardo o Gato Siamés. Conviene revisar nombres individuales, topónimos y expresiones latinas después de cualquier transformación global.
Prueba práctica: pregunta si la expresión identifica a un individuo, una clase común o una denominación científica latina. Individuo: mayúscula. Clase común: minúscula. Nombre científico: género mayúsculo, especie minúscula y cursiva.
Errores frecuentes
- Capitalizar especies comunes: corresponde águila real y oso pardo.
- Escribir razas como marcas: se usa gato siamés y pastor alemán.
- Bajar un topónimo: se conserva Bengala, Angora o Terranova cuando siguen nombrando el lugar.
- Capitalizar las dos palabras latinas: es Homo sapiens, no Homo Sapiens.
- Olvidar la cursiva científica: los nombres latinos de género y especie se marcan tipográficamente.
- Poner comillas a nombres de mascotas: un nombre propio animal no necesita un resalte especial.
Fuentes consultadas
Preguntas frecuentes
¿Los nombres de animales llevan mayúscula?
Los nombres comunes van en minúscula, pero los nombres propios individuales llevan mayúscula: la oveja Dolly, el perro Tobi.
¿Las razas de perros y gatos llevan mayúscula?
No. Se escriben normalmente con minúscula: pastor alemán, gato siamés, dóberman, chihuahua.
¿Cómo se escribe un nombre científico?
El género comienza con mayúscula, la especie y la subespecie con minúscula, y el conjunto se escribe en cursiva: Homo sapiens.
¿Se escribe perro de Terranova o terranova?
Perro de Terranova conserva el topónimo con mayúscula; un terranova usa el nombre lexicalizado de la raza en minúscula.